viernes, febrero 20, 2015
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http://yaesta.blogspot.com.ar/2015/02/el-poder-convence-contradicciones-del.html
¿El poder convence? Contradicciones del #18F
Una de las cosas que a mí me llamó la atención, entre tantas otras, sobre la marcha del #18F es el aprendizaje que de todos lados se ha visto.
Desde los sectores que marchaban, se ha visto más tranquilidad que en otras marchas, mejor organización (¡además llovía!) que otras veces, menos agresiones escritas. Creo que empiezan a familiarizarse con la calle. Y es algo para celebrar. Vaya sino. En otras épocas, parte de estos sectores no salían ni invitaban a salir a la calle, directamente iban a golpear ciertas puertas, buscando atajos.
Desde los sectores que no fueron, también noté una forma más suave de referirse a la marcha que en otras ocasiones esos mismos dirigentes con marchas con las que no coincidían.
Hay un crecimiento. De todos lados. Y creo que hay que decirlo.
Otra cosa, ya más política que me llama la atención es por qué una persona que tiene un trabajo vinculado con servicios asociados al mercado interno (por ejemplo a la construcción, ponele)acompaña una mirada económica enfrentada con el mercado interno y el gobierno. Luego de que el actual período fue récord de crecimiento del mercado interno (por lo menos hasta 2013, como muestran las pruebas). Ésta sería la contradicción más estructural: gente que nada tiene que ver con el campo, con las exportaciones, con Techint, o con Clarín, o con intereses estadounidenses, entre otros, marcha coincidiendo con esos intereses. ¿Por qué? ¿Es aspiracional? ¿Es porque el poder convence? La verdad que no sólo no lo sé, es muy difícil (para mí al menos) persuadir a estas personas de lo que está ocurriendo, tal como me pasaba con la 125.
Entendiendo a B como el sector de la sociadad que marcha acompañando a las corporaciones, pero que nada tiene que ver con éstas, la pregunta es ¿por qué el cuerpo B se hace cargo si la fuerza no se ejerce sobre él? ¿O sí? En todo caso si no se ejerce hay problemas de comunicación social irresolubles (hasta aquí), y si se ejerce también hay un problema de comunicación, por cuanto a B no le queda claro que esta fuerza le convenga.
Después hay contradicciónes más coyunturales vinculadas a la denuncia, a la intromisión del PEN en el poder judicial, a la muerte de Nisman, que ahora están siendo mostradas (veamos por ejemplo lo que dice con lucidez Zaffaroni). A mí me preocupan mucho más las contradicciones estructurales.
Estas contradicciones para mí, alcanzan también a otros sectores. Una madre que recibe 4 AUH y es opositora a este gobierno. Por un lado cabe celebrar que tome esas asignaciones como un derecho, que le brinda el Estado y no el gobierno, pero por otro por qué no confiar en el gobierno que logró transformar al Estado para que pueda brindarle ese derecho. Es una contradicción, eso dije.
En este contexto, y respecto de estas discusiones, que incluyen (desde la lógica que intento plantear aquí) un vínculo entre los cambios estructurales que organiza el Estado y el gobierno que trabaja para este Estado y no para otro. Esta lógica toca la marcha del #18F con el Estado, y por supuesto con el futuro, y muy lamentablemente queda expresada en esta frase de Nelson Castro:
¿Por qué Nelson Castro es el mensajero que interpreta a la sociedad y pasa en limpio el mensaje? ¿Es éste realmente el mesaje de la sociedad, o es de ciertos grupos desesperados por el cambio? Esto es otra cosa que podría ser una contradicción, aunque para mí sea de una brutal transparencia.
El contexto en el que se da este escenario es el de un gobierno que ordenó la macro para llegar cómodo al 10 de diciembre de este año.
Desde los sectores que marchaban, se ha visto más tranquilidad que en otras marchas, mejor organización (¡además llovía!) que otras veces, menos agresiones escritas. Creo que empiezan a familiarizarse con la calle. Y es algo para celebrar. Vaya sino. En otras épocas, parte de estos sectores no salían ni invitaban a salir a la calle, directamente iban a golpear ciertas puertas, buscando atajos.
Desde los sectores que no fueron, también noté una forma más suave de referirse a la marcha que en otras ocasiones esos mismos dirigentes con marchas con las que no coincidían.
Hay un crecimiento. De todos lados. Y creo que hay que decirlo.
Otra cosa, ya más política que me llama la atención es por qué una persona que tiene un trabajo vinculado con servicios asociados al mercado interno (por ejemplo a la construcción, ponele)acompaña una mirada económica enfrentada con el mercado interno y el gobierno. Luego de que el actual período fue récord de crecimiento del mercado interno (por lo menos hasta 2013, como muestran las pruebas). Ésta sería la contradicción más estructural: gente que nada tiene que ver con el campo, con las exportaciones, con Techint, o con Clarín, o con intereses estadounidenses, entre otros, marcha coincidiendo con esos intereses. ¿Por qué? ¿Es aspiracional? ¿Es porque el poder convence? La verdad que no sólo no lo sé, es muy difícil (para mí al menos) persuadir a estas personas de lo que está ocurriendo, tal como me pasaba con la 125.
“Todo cuerpo A que ejerce una fuerza sobre un cuerpo B experimenta una fuerza de igual intensidad en la misma dirección pero en sentido opuesto”.
Entendiendo a B como el sector de la sociadad que marcha acompañando a las corporaciones, pero que nada tiene que ver con éstas, la pregunta es ¿por qué el cuerpo B se hace cargo si la fuerza no se ejerce sobre él? ¿O sí? En todo caso si no se ejerce hay problemas de comunicación social irresolubles (hasta aquí), y si se ejerce también hay un problema de comunicación, por cuanto a B no le queda claro que esta fuerza le convenga.
Después hay contradicciónes más coyunturales vinculadas a la denuncia, a la intromisión del PEN en el poder judicial, a la muerte de Nisman, que ahora están siendo mostradas (veamos por ejemplo lo que dice con lucidez Zaffaroni). A mí me preocupan mucho más las contradicciones estructurales.
Estas contradicciones para mí, alcanzan también a otros sectores. Una madre que recibe 4 AUH y es opositora a este gobierno. Por un lado cabe celebrar que tome esas asignaciones como un derecho, que le brinda el Estado y no el gobierno, pero por otro por qué no confiar en el gobierno que logró transformar al Estado para que pueda brindarle ese derecho. Es una contradicción, eso dije.
En este contexto, y respecto de estas discusiones, que incluyen (desde la lógica que intento plantear aquí) un vínculo entre los cambios estructurales que organiza el Estado y el gobierno que trabaja para este Estado y no para otro. Esta lógica toca la marcha del #18F con el Estado, y por supuesto con el futuro, y muy lamentablemente queda expresada en esta frase de Nelson Castro:
"El gobierno es incorregible, va a ser cada vez peor en actitud y tolerancia. La esperanza es para los que vengan. Porque esto también es un mensaje para los que vienen después. A ellos les va a corresponder honrar esto que la sociedad pide. Porque si no lo honra, al que sea poder luego del 10 de diciembre de 2015, la sociedad le va a pasar la factura".
¿Por qué Nelson Castro es el mensajero que interpreta a la sociedad y pasa en limpio el mensaje? ¿Es éste realmente el mesaje de la sociedad, o es de ciertos grupos desesperados por el cambio? Esto es otra cosa que podría ser una contradicción, aunque para mí sea de una brutal transparencia.
El contexto en el que se da este escenario es el de un gobierno que ordenó la macro para llegar cómodo al 10 de diciembre de este año.
4 comentarios:
Y si hay unos cuantos que aún se dejan penetrar con placer, lo cual incluye aceptar la maléfica influencia del inefable Dr. Hubris, es porque aún después de 6 años la ley de medios audiovisuales NO está rigiendo como debiera y porque la corneta poderosa se ha visto beneficiada por "la justicia" con la no necesidad de su adecuación. O sea, ME CAGO EN LAS LEYES, EN LA LEGISLATURA Y EN LA CONSTITUCIÓN NACIONAL. EL PODER SOY YO. ¿O alquien creyó que la que mandaba era la Presidenta?
Por ese motivo, SEPULTARLOS debajo de una montaña de VOTOS es imprescindible. Que así sea.