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domingo, 27 de marzo de 2016

LAS INSÓLITAS PREOCUPACIONES DEL BANCO CENTRAL -"las medidas que tomaría el Banco Central, resultarían la construcción de una autopista para la fuga de dólares, una herramienta eficaz para el vaciamiento acelerado y planificado de la economía argentina " - " Fuga que junto al endeudamiento externo, único recurso al que apuesta éste gobierno, lleva a un solo destino posible: derrumbe económico y crisis social. "

ENLACE A LA NOTA:
http://nestornautas.blogspot.com.ar/2016/03/las-insolitas-preocupaciones-del-banco.html




domingo, 27 de marzo de 2016



Por A.C.

Luego de la devastadora devaluación del peso impuesta por el Gobierno de Macri, la que supera el 50%, y la espiral inflacionaria de los precios internos que la misma produjo, ahora el Presidente del Banco Central se preocupa por la posible revaluación del peso, es decir por la baja del precio del dólar, según publican algunos medios.

Ya de por sí resulta llamativo que la autoridad monetaria del país centre sus preocupaciones en el precio de la moneda norteamericana, porque la Carta Orgánica le impone a esa entidad obligaciones muy diferentes. Pero la sorpresa se incrementa cuando se observan las razones por las cuales el  Sr. Federico Sturzenegger dice ver amenazado el precio del dólar.

Según Sturzenegger “la cantidad de dólares que ingresará al mercado local en los próximos 90 días no puede ser absorbido por la actual demanda del mercado local” .

¿Y de donde llegará esa lluvia de dólares ? Según el funcionario a partir del mes de abril comenzaran a llover los dólares financieros y de la cosecha de soja, y además, el arreglo con los fondos buitres aceleraría las emisiones internacionales de deuda del gobierno nacional, las provincias y las empresas, con lo que el mercado se inundaría de dólares.

Idéntico era el relato que hacían Sturzenegger y Prat Gay al inicio de ésta gestión, sobre una lluvia de dólares que nunca llegó. Según Prat Gay, a partir de la liberación del “cepo” cambiario, ingresarían 25.000 millones de dólares, y Sturzenegger hacía pública la promesa de las cerealeras de liquidar desde enero 400 millones de dólares diarios. 

Nada de eso ocurrió. Desde el inicio de la gestión Macri, no ingresó al país ni un dólar en inversiones extranjeras, y las liquidaciones de las cerealeras han sido con cuentagotas, porque una devaluación del 50% les parece poco, y esperan un dólar aún más alto.  

Y como paralelamente, se incrementó exponencialmente la salida de dólares por importaciones al eliminarse la mayoría de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), el derrumbe de las reservas del Banco Central es estrepitoso.  El nivel de reservas disminuyó solo en febrero en más de 1.500 millones, y la pérdida del primer trimestre supera los 3.000 millones.

A su vez, la recesión económica que produjeron las medidas tomadas hasta aquí por el gobierno de Macri, provoca también la caída de la recaudación fiscal, por lo que entre la pérdida de reservas y la disminución de las cuentas fiscales, estamos en camino a un déficit gemelo que se origina en una gestión de rumbo extraviado.

Desde la propia ortodoxia económica, siempre se sostuvo que la persistencia de déficit en alguna de las dos cuentas o en ambas (cuentas fiscales y de comercio exterior), conduce a situaciones de endeudamiento, inflación y crisis. Y a ese rumbo está siendo empujada la economía argentina.

Por eso resultan insólitas las medidas que según los medios, evalúa implementar el Banco Central, partiendo de una situación  deseada pero inexistente, como resulta  el excedente de divisas. La situación real es exactamente la contraria.

Pero originadas en la situación imaginaria de Sturzenegger, desde el BCRA se  tomarían diversas medidas. Entre ellas, se eliminaría cualquier recaudo para la autorización a las multinacionales para girar utilidades al exterior.

Con un estimado en los últimos tres años de alrededor de 10.000 millones de dólares de ganancias de empresas que quedaron sin transferirse al exterior, las medidas que tomaría el Banco Central, resultarían la construcción de una autopista para la fuga de dólares, una herramienta eficaz para el vaciamiento acelerado y planificado de la economía argentina.

Fuga que junto al endeudamiento externo, único recurso al que apuesta éste gobierno, lleva a un solo destino posible: derrumbe económico y crisis social.

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