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sábado, 5 de marzo de 2016

El Neoliberalismo - COSAS VIEJAS CON ROPAS NUEVAS.. --"–En América latina el 10 por ciento más rico se lleva el 45 por ciento del ingreso, mientras que en los países exitosos de Asia, como Corea del Sur y Taiwan, se llevan el 22-23 por ciento. "







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El Neoliberalismo

 La nueva forma que adoptó el capitalismo a partir de la década de 1970, se conoce como el neoliberalismo.  De su propio nombre podemos entender que es una vuelta al liberalismo, tal como lo había pensado Smith y como había funcionado el modelo agroexportador. 
O sea, se trata de volver a un Estado que intervenga lo mínimo posible en cuestiones económicas. La idea es que, en el Estado de Bienestar, populismo, modelo clientelar, cómo acostumbran llamarlo, el Estado se ha convertido en un gigante que decide y participa en todos los aspectos económicos y sociales, y que eso ha llevado al estancamiento porque los trabajadores tienen cada vez mayores pretensiones y porque los capitalistas, cada vez tienen menor ganancia para seguir invirtiendo (recordemos con esto la importancia que el liberalismo le da a la desigualdad de clases para fomentar el capitalismo). Así, el neoliberalismo buscó “achicar” el Estado, quitándole todos aquellos atributos que le sobraban. 
  La forma de achicar el Estado es principalmente el ajuste (el recorte de gastos sociales, de salarios, pensiones, etc) y la privatización de empresas públicas. Todo esto porque así el Estado deja de meterse en cuestiones económicas que no le competen, y vuelve a su rol natural: generar las condiciones para que el capitalismo pueda funcionar libremente.
En los años en que la economía y los economistas marcaban la agenda con ese relato, el Estado estaba subordinado a los dictados de organismos extranjeros..... los privados se hicieron cargo de empresas públicas, los trabajadores sometidos a regímenes de trabajo flexible, precarizados, con alto grado de desempleo.
Los empresarios ganaron mucha plata..¿invirtieron..?

En América latina el 10 por ciento más rico se lleva el 45 por ciento del ingreso, mientras que en los países exitosos de Asia, como Corea del Sur y Taiwan, se llevan el 22-23 por ciento. Ese es un lado de la moneda, el otro lado es el comportamiento de la inversión privada. En América latina la inversión privada representa en promedio un 15 por ciento del PIB, mientras que en Asia es muy superior, en algunos casos llega hasta el doble. Lo fundamental no es sólo que la distribución del ingreso en nuestra región es tan desigual, sino la relación entre la inversión privada y lo que atesora el 10 por ciento más rico. En América latina sólo un tercio de lo que retiran del circuito productivo se invierte. En Asia, no sólo se llevan menos sino que invierten más. En Corea la inversión privada equivale a todo lo que se lleva el 10 por ciento más rico. En China, India, Malasia y el resto del Asia más dinámica, la relación alcanza al 75-80 por ciento. El problema de América latina no es sólo la concentración del ingreso sino lo que las elites empresarias usan en forma muy ineficiente. El motor del desarrollo económico es la inversión privada, la acumulación de capital y en América latina invierten muy poco, aunque se llevan la proporción del ingreso más alta del mundo.
 ¿Por qué las elites empresarias asiáticas invierten más que las latinoamericanas?
–No se trata tanto de empresarios diferentes, sino de distintos tipos de Estado. En Asia las reglas del juego que ponen los Estados: permiten que las elites capitalistas conserven sus lugares de privilegio mientras esos sectores inviertan, promuevan el cambio tecnológico, innoven, creen empleo e impulsen el crecimiento económico. Las elites latinoamericanas se comportan como si su posición fuera eterna, inmutable e independiente de su rendimiento y los Estados están entregados a su poder.
 Gabriel Palma; A rienda corta; en Página 12, Suplemento Cash; 06/05/12

 Las ideas principales del pensamiento neoliberal que orientaron todas estas reformas fueron:
Las políticas reguladoras del Estado benefactor alcanzaron un desarrollo excesivo, al punto de entorpecer y estancar la economía. Un Estado que quiere abarcar todo no permite el desarrollo; por lo tanto, se aconseja el libre comercio y la libre movilidad de capitales con la mínima intervención del Estado. De este modo, se volverían a generar las condiciones para la competencia entre diferentes emprendedores privados, que buscaran superarse ofreciendo cada vez mejores productos y condiciones.
 El Estado que provee de manera universal y gratuita todo aquello que es necesario para la vida, no estimula al esfuerzo de las personas (educación, salud, trabajo y seguros de desempleo, etc). En cambio, el neoliberalismo cree que se debe estimular la búsqueda personal y conseguirlo a partir del mérito propio.  Como siempre propuso el liberalismo, hay que poner la atención sobre el individuo, ya que el esfuerzo individual por progresar llevaría necesariamente y sin planearlo al progreso (puesto que estimula la competencia y las ganas de mejorar). Pensando de este modo, no tiene sentido que el Estado planifique el bienestar general (como hacía el Estado de Bienestar), porque ese bienestar iba a nacer solo si se permitía que los individuos compitan libremente para satisfacer sus necesidades.
También se trasladó la lógica empresaria al propio Estado. Si un empresario se desprende de todo aquello que no le genera ganancia, el Estado debía hacer lo mismo. A la vez, se buscaba modernizar la administración para ser más eficiente.  Las empresas otorgan mayores beneficios a quienes más se destacan (los suben de categoría y les dan mejores salarios), entonces el Estado pasó a hacer lo mismo (por ejemplo al otorgar becas de estudio a los buenos alumnos, en vez de a todos).
La desigualdad es la que hace a uno capitalista y al otro trabajador, y a la vez es el criterio para distribuir los diferentes trabajos (aquellos más complejos y mejor pagos requieren de gente más formada, así como los simples y mal pagos necesitan de personas con baja calificación, que se vean obligados a aceptar esas condiciones de trabajo).
Pero decir Capitalismo genera rechazo.. y apelando al diccionario de sinónimos le ponen Neoliberalismo.. aunque las políticas a aplicar sean las mismas que se ponían en pr´ctica en los primeros tiempos de nuestra independencia:

"..Los cabildos y los diputados cuyanos en el Congreso que declaró nuestra independencia formularon reclamos para que el Directorio bajas los excesivos impuestos y derechos de tránsito que pesabarsobre la producción de vinos, aguardientes y frutas secas.
El diputado y más tarde gobernador de Mendoza, Tomás Godoy Cruz, presentó un proyecto para eliminar esas trabas: "Ambos pueblos (Mendoza y San Juan) habían dado reiteradas pruebas de desinterés y patriotismo, pero la carga impositiva que pesaba sobre sus productos asfixiaba su economía. Godoy Cruz expresaba que los gravámenes del comercio interior [...] solo fomentaban las rivalidades provinciales y que entre la provincias que formaban una sola nación debían proscribrse las trabas que dificultaban la circulación de sus productos.
"Los vinos y aguardientes de Cuyo, decía Godoy Cruz, a pesar de los aumentos a los derechos a los extranjeros, eran perjudicados por la concurrencia de estos últimos, agregando el diputado por Mendoza que la medida solicitada era universalmente adoptada por las distintas naciones para fomentar la industria nacional y que, a favor de la protección, llegarían a superar la cáidad y desalojar los vinos del exterior. Al referirse a los derechos de exportación que percibía la Aduana de Buenos Ares expresaba que una parte de los vinos de Cuyo se exportaban a Montevideo y Brasil, en cuyo casos los derechos de exportación recaían sobre los productos nacionales, cosa reprobada en los buenos principios de economía".
Como signo de los intereses que predominaban en el Directorio, el proyecto fue rechazado por el Congreso, ya establecido en Buenos Aires. El diputado José Malabia, al fundamentar ese rechazo, sostuvo dos argumentos: que las cargas internas y los derechos de exportación eran necesarios para el tesoro nacional, "destinado a emplearse en utilidad y beneficio de todas las provincias", y que la manera más eficaz para mejorar la calidad de los productos nacionales era la competencia de los importados.
En igual sentido se manifestaron los comerciantes del Consulado y una "comisión de arbitros" consultada en 1817 por el director Pueyrredón, diciendo: "Que si bien los cuyanos han sufrido quebrantos como consecuencia de los donativos y anticipaciones que hicieron generosamente al glorioso Ejército de los Andes, no debe concederse la prohibición de introducir caldos extranjeros por las siguientes razones:
  • 1° los derechos que pagan los caldos extranjeros son excesivamente altos;
  • 2° el sistema liberal se opone a prescribir artículos de comercio;
  • 4° los caldos cuyanos no conseguirán la exclusividad del mercado, aunque se prohibiesen los extranjeros, porque el contrabando de estos artículos no tendría límites;
  • 5° si se prohibiese la importación, dejaría el Estado de percibir las ingentes sumas que le producen en la actualidad.
 José Severo Feliciano Malabia era diputado por Charcas (la actual Sucre, en Bolivia), lo que muestra que los intereses vinculados al puerto de Buenos Aires abarcaban una amplia red en todo el territorio del ex Virreinato, y que sin duda ya se iban arraigando, además, determinadas particularidades porteñas, como cierto esnobismo y el inveterado deslumbramiento por lo foráneo."
(Felipe Pigna; Al gran pueblo Argentino Salud. Una historia de la bebida nacional)
 En este caso, hablaban del vino..aseguraban que  "la manera más eficaz para mejorar la calidad de los productos nacionales era la competencia de los importados.." ¿no te hace acordar a la publicidad de la dictadura con las sillas..?  Y ahora, ¿que dicen?:
"Los ministros de Cultura, Pablo Avelluto, y Producción, Francisco Cabrera, confirmaron que el Gobierno levantó las restricciones que impedían el ingreso de libros impresos en el exterior, una medida que “apunta a promover la pluralidad de voces y democratizar el acceso a los libros provenientes del extranjero y fortalecer el vínculo cultural del país con la región y el exterior (...) Cabrera sostuvo que "la restricción además de aislarnos hizo caer a la industria editorial".  Info News; 05/01/16
 Y te lo dicen con ese lenguaje técnico, con una seguridad, que se hace imposible desconfiar "de esos tipos que sí saben"..y no nos tomamos el trabajito de investigar un poco para ver si es verdad lo que afirman..
Un informe elaborado por un equipo formado por editores de la Cámara Argentina de Publicaciones y la Consultora Promage, que monitorea datos de la industria editorial a través de su Observatorio de la Industria Editorial, que han utilizado los registros del ISBN, del Sistema María de la Aduana de Buenos Aires y del INDEC, así como análisis específicos de datos directos de editores, distribuidores, libreros e impresores, nos dice que es todo lo contrario.
Acá podés bajar el informe: 
Mienten con el nombre...mienten con los datos.. 

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